Wednesday, April 06, 2005

De las Pasiones, según yo.

Tuve un profesor colombiano en Madrid que nos habló en una ocasión de la necesidad de la pasión y el entusiasmo en el trabajo de desarrollo. Comentó acerca de la raíz etimológica de la palabra entusiamo que básicamente significa estar con Dios. Asumí entonces que aquello que me entusiama es lo que me acerca más a Dios y por ende, a mí misma, así que concluí que ese sería un buen parámetro para medir qué tan apasionada soy.

Siempre había dejado "para después" eso de averiguar cuáles eran mis pasiones, entendiendo por pasiones aquellas actividades en que las que podía perder con relativa facilidad mi concepto separatista de mí misma como ente aislado de lo que me rodea. Pasión en mi diccionario es aquello con lo que al involucrarme a la vez hago comunión con ello, me hago una con el momento sin ser capaz de identificar que parte es "yo" y qué parte es lo externo en la experiencia como integralidad. En breve, pasión es lo que me entusisma y me mueve. Duré años dándole de largas al tema, segura de que yo era un ser obviamente carente de pasiones, puesto que de haber alguna vez tenido alguna, ésta sería tan avallasadoramente escandalosa que por ende sería obvia.

Así fue como en Mayo del año pasado, por eventos que comentaré tal vez en otra ocasión, me senté lapicero en mano a descifrar cuál era mi pasión. Para mi sorpresa, y un poco dudando todavía cuando me llegó la certeza de la respuesta, mis pasiones eran muchas de las cosas que ya estaba haciendo en esos momentos y que por algún extraño mecanismo de mi imperfecta auto-percepción no había reconocido: La lectura, la escritura creativa, el comentario literario, las discusiones sobre pseudo-filosofía (y aquí entra todo lo que es teorizable), reunirme con mis amigas a diseccionar nuestro futuro y pasado (a veces haciéndole un poco de cirugía plástica), y algo que me extrañó bastante: Me apasionada el estudio y el aprender cosas.


Supongo que para los apasionados profesionales esto debe ser algo así como super evidente, que lo que uno hace con más regularidad es lo que más le gusta, pero para este universo personal fue todo un descubriento trascendente. Finalmente mis pasiones resultaron tener un perfil más bajo del que yo creía. Habían estado siempre conmigo calladitas,sin hacer mucho escándalo y acómpañandome en el trajín de todos los días. Lo bueno de reconocerlas es que ahora puedo disfrutarlas más a conciencia y a la hora de vivirlas estoy más enfocada en ellas.


Y bueno, ahora dejo de escribir porque me llaman de un Banco.

1 comment:

Anabelle said...

Mortal!!!!!, me encantó como está escrito y lo que dices...keep it up!