Anticipar es ser Dios un poquito. Nos impacientamos ante la espera y creamos. Inventamos el momento en diez posiciones distintas y desde mil ángulos. Ensayamos las emociones, las reacciones, diseñamos mentalmente los movimientos... Prevemos las distintas posibilidades, las complicaciones eventuales, las sorpresas inesperadas. Planeamos el friito y el calorsito del encuentro.
Anticipar es casi lo mismo que vivir por adelantado. Lo que pasa es que a veces, en ocasiones, la vida nos deja con la deuda en las manos... Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que en lo que se averigua el caso, nos encanta eso de vivir nuestras emociones a crédito.
Tuesday, April 12, 2005
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1 comment:
odioooo cuando la vida nos deja con la deuda en las manos
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