En medio de la fiesta subió a su habitación. Lo llamé al celular y le dije: Hay una sorpresa para ti en la terraza. Al principio no lo veía: Aquí no hay nada.
Mira bien.
Contiene la respiración y nervioso trata de abrir la puerta del cuartito. Allí estaba. Lo abrazó, lo acarició, lo besó. Se quedó mucho tiempo en silencio, absorto y transportado a un lugar privado y nuevo para mí. ¿Lo puedo llevar abajo? Si quieres, pero no se mueve… Es que todavía no sabe todo el cariño que voy a darle.
Bajó las escaleras raudo y veloz.
Ya en medio de la gente fue el centro de toda la atención y todos los piropos del mundo.
¿De qué raza es?
No tiene raza.
Su nuevo amo no lo soltaba, lo tenía cargado como una pieza delicada de museo, lo abrazaba y lo miraba con un orgullo precoz. Nunca vi a alguien sentir tanto cariño tan rápido. Hasta sonrió cuando un líquido cálido le manchó la camisa. Seguía sin hablar. Su único momento de duda fue: Como no tiene raza, no sabemos cuánto va a crecer… Expresión en la cara de importante desafío que hay que afrontar.
Entre risas los invitados lo llamaron “cluster”. Y así fue como fue bautizado clustersito, quien hoy tiene un papá con grandes planes para él: Consentirlo absolutamente en todo.
Tuesday, May 09, 2006
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2 comments:
Amor a primera vista!!! Qué emocionante es ese sentimiento! Ver a alguien tan contento, tan agradecido, tan completo...
me alegro mucho que hayas hecho ese regalito!!!!
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